Tiro con Arco Tradicional

APUNTES PARA TIRO CON ARCO TRADICIONAL

Este artículo supone un repaso sobre algunos aspectos relacionados con el arco tradicional instintivo. No nos parece mal, especialmente para los que menos experiencia tienen en esta modalidad de tiro, que repasemos los aspectos más importantes y especialmente, aquellos que día a día observamos que ofrecen mayor dificultad para los arqueros.

En primer lugar y al margen del material, que lo tocaremos en un tema aparte, (al menos en lo tocante a la elección de las flechas adecuadas), vamos a enumerar algunos aspectos que conviene repasar:

  1. Postura general.
  2. Posición de los pies.
  3. Posición del hombro de arco.
  4. Colocación del cuerpo y torsión de cintura hacia delante.
  5. Inclinación lateral de la cintura buscando el ángulo adecuado del arco.
  6. Posición de la cabeza y anclaje de la mano de cuerda
  7. Agarre del arco.
  8. Estabilidad en la suelta y en el brazo de arco.
  9. Mantenimiento de la postura después de la suelta.
  10. Tiro continuo

1. POSTURA GENERAL

El arco de madera, no solamente se utiliza en el tiro de campo (aire libre o sala) sino que también es un habitual en los recorridos de bosque. Decimos esto, porque en la modalidad de recorrido, es habitual adaptar la posición del cuerpo a la situación del animal. A pesar de esta dificultad añadida, generalmente la modificación debe afectar más a la parte baja del cuerpo que a la parte superior. Por lo general independientemente de cómo realices el tiro en relación con la postura: de pie, de rodillas, con una rodilla en tierra, con las piernas abiertas o cerradas, etc., si la parte superior del cuerpo mantiene la forma y la posición, el tiro suele resultar estable. Cuando un objetivo se sitúa en alto o en un barranco, el ajuste debe hacerse con la cadera, no con los brazos, para que la suelta sea siempre similar y no se altere la sensación de la misma y el resultado del tiro.

En tiro de campo o sala, estas dificultades no aparecen, con lo cual podemos adoptar una postura similar para las distintas distancias, con la excepción de la inclinación de la cadera asociada a cada una de las distancias.

Al igual que en el tiro olímpico o de precisión, podemos adoptar una postura abierta o una postura cerrada. Desde aquí aconsejamos una postura ligeramente abierta, con el pie correspondiente al brazo de cuerda, un poco adelantado con respecto al pie que se corresponde con el brazo de arco. ¿Por qué postura abierta?..... porque en relación con la posición que vamos a adoptar con el cuerpo y con la cabeza, y en relación con el punto del anclaje, no hace falta una posición muy alineada de pies para conseguir una buena alineación desde el codo de cuerda hasta la punta de la flecha. En arco recurvado de precisión que el anclaje se realiza debajo de la barbilla y se tira con una posición más recta de cuerpo, resulta más exigente la alineación de la cadera para poder realizar una buena alineación de brazos.

2. POSICIÓN DE LOS PIES

Vemos reiteradamente, como algunos de los arqueros no le prestan la debida atención a la posición de los pies, haciendo ligeras variaciones entre tiro y tiro. En ocasiones produciendo rotaciones de la cadera que llevan el tiro a la derecha o a la izquierda de la diana o a veces cambiando el ángulo de apoyo de los pies, lo que altera la estabilidad corporal y las reacciones del cuerpo en cada tiro. Hay arqueros que prefieren tirar con el pie de cuerda retrasado respecto al de arco, lo que fuerza una importante torsión de cadera para buscar la alineación del cuerpo. Algunos arqueros utilizan esta estrategia para sentir la posición de la cadera, pero por nuestra parte entendemos que esta “estrategia” es desaconsejable, porque produce un tiro más incómodo y más inestable. Otros tiradores buscan una postura algo más abierta y fuerzan la torsión de la cadera en sentido contrario, adelantando el pie de cuerda y luego girando la cadera para que esté perpendicular con la línea de tiro. Entendemos que cualquier postura de pies, que no se corresponda con la posición de la cadera, obliga a realizar una fuerte anteversión de cadera para fijar la misma y que no quede suelta durante el tiro, lo que termina por producir un tiro algo exigente y cansado. Así que mi consejo es que la cadera esté alineada con los pies, y con un poquito de apertura de los mismos. Después de todo esta parafernalia, lo verdaderamente importante es que cuando se adopte una medida sea cualquiera que sea, se convierta en un elemento estable, que siempre permita realizar el tiro de la misma manera

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3. POSICIÓN DEL HOMBRO DE ARCO

Hace algunos años, la técnica imperante en el tiro consistía en formar una línea recta desde el codo de cuerda hasta la punta de la flecha, que quedara situada paralelamente a la recta que formaban los hombros del arquero. Esta forma de tiro, permitía encontrar un cierto ángulo de apertura entre el pecho y el brazo de arco, lo que evitaba golpeos de la cuerda en el antebrazo (especialmente en longbows) y resultaba bastante cómoda para ejecutar el tiro. Con posterioridad se buscó una posición triangular, lo que dejaba dibujado un triángulo entre las rectas que se formaban desde el codo de cuerda a la mano de arco, de la mano de arco hasta el hombro de arco y desde el hombro de arco hasta el codo de cuerda.

En el apartado siguiente veremos una posición clásica con la línea de hombros paralela a la línea de tiro. En esta técnica se utiliza una posición de pies cerrada, mientras que en la técnica con triangulación de hombros, se utiliza una posición de pies abierta y con torsión de la cadera para que quede alineada con la dirección del tiro.

Posición clásica

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Veamos esta posición en una imagen real.

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Vemos como la línea de hombros es perpendicular a la línea de tiro, aunque la alineación sea adecuada.

Posición moderna

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Veamos una imagen en este caso.

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En este caso vemos como convergen la línea de hombros y la de tiro, buscando una mayor alineación ósea en el hombro para tener más estabilidad con potencias altas.

En estos dos gráficos podemos observar también la mayor exigencia de alineación de la técnica moderna, frente al mayor ángulo del hombro de arco en la posición clásica.

Cuando se tira con potencias muy altas, la posición abierta o moderna permite hacer una alineación de huesos que soporta mejor la potencia del arco que en la posición clásica, pero cuando la potencia del arco no es muy exigente, la posición clásica tiene ventajas especialmente en la comodidad del tiro, sobre todo cuando se inclinan el cuerpo y la cabeza buscando que el ojo dominante quede encima del culatín de la flecha para que se vea ésta alineada con el tiro. En cualquier caso lo que hay que buscar siempre es una buena alineación desde la mano de arco hasta el codo de cuerda. Comparemos las dos imágenes siguientes.

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En ejemplo de la izquierda al soltar, el codo seguirá la dirección de la flecha y hará que la mano se desplace a su vez en la dirección de la suelta separándose de la cara y provocando errores horizontales en el tiro, mientras que en la imagen de la derecha, el codo saldrá hacia atrás y la mano se desplazará en la dirección de la cuerda y en sentido contrario produciendo un buen tiro.

4. COLOCACIÓN DEL CUERPO Y TORSIÓN DE CINTURA HACIA DELANTE

Otro de los elementos que observamos en algunos de nuestros arqueros es que adoptan una posición demasiado erecta, de forma que el culatín de la flecha al estar el anclaje en el lateral de la cara, no queda situado justo debajo del ojo dominante. Algunos arqueros para corregir esto, inclinan el cuerpo hacia delante hasta que la posición del ojo es óptima, otros no inclinan el cuerpo pero inclinan la cabeza demasiado hacia la mano de suelta. Creemos que la posición óptima, es la que permite alabear (inclinar) un poco el arco, para que la flecha permanezca estable en la plataforma de la ventana (en longbow, se aconseja una postura algo más erguida que en arco recurvado), y compensando la inclinación del cuerpo con la de la cabeza hasta que el ojo dominante se sitúa en la vertical del nock, viendo la flecha como si fuera un palo de billar, es decir, bien alineada en dirección a la diana. Si en esta posición la flecha no clava en una línea vertical que pasa por el 10, habrá que buscar cambios en la postura o en la plataforma del arco. En el apartado de posición de la cabeza y anclaje pondremos unas fotos con las posiciones que consideramos adecuadas en anclaje e inclinación, frente a las que consideramos incorrectas.

5. INCLINACIÓN LATERAL DE LA CINTURA BUSCANDO LA INCLINACIÓN ADECUADA DEL ARCO

Como ya dijimos con anterioridad y desarrollamos en otro artículo técnico, cuando se cambia de distancia de tiro y hay que apuntar más alto, o más bajo, debido a la distancia o la posición de la diana, tendremos que buscar esta altura mediante la inclinación de la cintura manteniendo siempre la “T” de la columna vertebral y los hombros bien formada.

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6. POSICIÓN DE LA CABEZA Y ANCLAJE DE LA MANO DE CUERDA

Una posición estable de la cabeza equivale a una buena estabilidad en el tiro. La cabeza debe inclinarse un poco de forma compensada con la torsión hacia delante del cuerpo buscando ver la flecha orientada directamente hacia la diana (independientemente de la distancia a la que esté situada la diana). Si se utiliza el anclaje mediterráneo (el culatín de la flecha situado entre los dedos índice y corazón), debería esconderse el pulgar en la palma de la mano dejando un espacio entre el pulgar y la almohadilla de la primera falange del dedo índice generando un hueco en la mano para encajarlo en el pómulo de la cara, de forma que o bien el dedo índice o bien el dedo corazón busquen la comisura de la boca para fijar el anclaje. Este encaje de pómulo y mano, se debería hacer inclinando un poco la cabeza hasta que encaje el pómulo en el hueco indicado y no al contrario, porque esto provocaría una postura inadecuada de la cabeza y la pérdida de alineación del codo de cuerda. Ver las imágenes siguientes

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El círculo señala la zona de la mano donde debe alojarse el pómulo. En este caso de la mejilla derecha del arquero, puesto que es un arquero diestro. Veamos una imagen de la mano anclada.

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En esta imagen vemos como la cabeza se ladea un poco hasta que el pómulo se aloja en la mano, buscando situar el ojo dominante encima del culatín de la flecha. Cuando el ojo se sitúa en esta posición la flecha se ve alineada con la diana, tal y como se observa en la imagen siguiente.

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Cuando la cabeza está recta y el ojo no se sitúa sobre el culatín la vista de la flecha subjetiva del arquero sobre la flecha es la siguiente.

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En este caso se obliga al cerebro a interiorizar distintos ángulos para distintas distancias, puesto que la línea visual de tiro y la línea de la flecha se cruzan, mientras que en la imagen de arriba, la flecha siempre se verá bien orientada independientemente de la distancia a la que esté situada la diana. Veamos a continuación unas imágenes con la cabeza recta (imagen izquierda) y con la cabeza bien posicionada (imagen derecha): Las fotografías se han sacado sin flecha por seguridad para el fotógrafo.

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Veamos ahora dos ejemplos de posturas inadecuadas. En la primera el arquero está excesivamente recto y en la segunda el movimiento para situar el ojo encima del nock solamente se hace con la inclinación de la cabeza.

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Postura muy recta y poca inclinación de la cabeza en la foto de la izquierda, aunque con buena alineación del codo de cuerda y postura muy recta y mucha inclinación de la cabeza en la foto de la derecha con mala alineación del codo de cuerda.

Pasemos a ver otra imagen donde la inclinación del cuerpo compensada con la inclinación de la cabeza permite situar bien el ojo dominante sobre el culatín

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Posición corporal adecuada, compensando la inclinación de la cabeza con una ligera inclinación del cuerpo y con una posición de pies ligeramente abierta, junto con una buena alineación del codo de arco y un ligero alabeo del arco.

7. AGARRE DEL ARCO

Otro de los temas al que no se le otorga la suficiente importancia es a la posición de la mano en la empuñadura del arco. Cuando se suelta la cuerda, ésta y el cuerpo del arco tienden a juntarse moviendose en la dirección de aproximación de ambas partes (cuerpo y cuerda), pero mientras que la cuerda está libre para desplazarse hacia delante, el cuerpo se ve retenido por la mano del arco, haciendo un rebote sobre ésta y tendiendo a cambiar su dirección en el mismo sentido en que avanza la cuerda de arco. Es por este motivo que si soltamos el arco en un disparo, éste sale disparado hacia delante.

Al producirse un rebote del cuerpo del arco sobre la mano es importane colocar ésta de forma adecuada para que el rebote se realice en la dirección de la línea de salida de la flecha (hacia la diana). Si la mano no está bien posicionada el cuerpo tendera a salir rebotado en direcciones laterales, con lo cual la salida de la flecha no será la deseada y volveremos a tener errores de impactos laterales. La forma de poner la mano es la misma que en el tiro de precisión. Situando la empuñadura en la almoahilla del dedo pulgar, con 45º de inclinación de los nudillos y con los dedos relajados, estando bien apoyada la mano y presionando sobre la empuñadura. Si la mano se sitúa con los nudilos perpendiculares al suelo, se apoyará la mano sobre dos almohadillas, la del pulgar y la del dedo miñeque al lado de la muñeca, con lo cual se producirá un doble rebote del arco con posibles errores de altura en el impacto.

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En la imagen de la izquierda la mano presenta mucha verticalidad con lo cual los dedos sobrepasan la empuñadura por delante de la misma y se ve como la almoadilla inferior de la mano se apoya en el arco a la vez que la almohadilla del pulgar.

En la imagen de la derecha solamente se apoya la almohadilla del pulgar y se aprecia que los dedos solamente rozan el cuerpo del arco por delante lo que supone una inclinación correcta de la mano

8. ESTABILIDAD DE LA SUELTA Y EN EL BRAZO DE ARCO

Otro elemento a tener en cuenta. Tanto la mano de arco, como la de suelta, deben quedarse en su sitio tras la suelta. Vemos con pesar como en muchos de los arqueros la postura se “desarma” tras la suelta, bajando rápidamente el brazo, produciendo movimientos laterales de la mano de arco, haciendo movimientos innecesarios con la mano de suelta, moviendo la cabeza u otras muchas variantes de estos gestos. Lo ideal es que tras la suelta, el arquero se quede firme y manteniendo la posición y luego la abandone lentamente.

La mano de arco debe empujar hacia delante durante la suelta, esto favorece la salida de la flecha y su dirección de vuelo y debe sujetarse muy ligeramente el arco, quedandose suelto en la mano sin firmeza, sujetando lo justo para que no se caiga al suelo, pero sin estrangularlo.

La salida de la mano en la suelta debe recorrer un pequeño espacio desde el anclaje en la dirección opuesta a la línea de salida de la flecha y quedarse relajada prácticamente sobre la oreja. Una buena suelta es una suelta corta y una suelta en la que dé la sensación de que la cuerda atraviesa los dedos de la mano, sin que se aprecien los movimientos de los dedos de ésta. Para ello hay que hacer que la suelta se realice relajando los músculos flexores el antebrazo que poco antes estaban contraídos, sin hacer que entren en juego los músculos extensores, porque en este caso la suelta será rígida y brusca por poner en juego músculos antagonistas que entran en tensión simultáneamente. Repetimos: ¡ el agarre y la suelta se realiza solamente con la tensión y relajación de los músculos flexores del antebrazo!.

9. MANTENIENDO LA POSTURA DESPUES DE LA SUELTA.

Como decíamos en el punto anterior, además de empujar la mano de arco y sacar la mano de suelta hacia atrás unos centímetros, debemos poner atención de continuar el vuelo de la flecha manteniendo la postura sin desarmarla y sin bajar el brazo de arco. Ésto además de favorecer el tiro nos permitirá analizar algún error que hayamos podido cometer.

 

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Hasta este momento solamente hemos hecho referencia a elementos estáticos del tiro, que tienen que ver con posturas y posicionamientos, pero además habrá que poner atención a los elementos dinámicos del mismo.

10. TIRO CONTINUO, TIRO DE ESPALDA Y RITMO DE TIRO.

En este apartado vamos a poner atención a los elementos dinámicos del tiro, es decir a aquellos elementos que implican movimiento.

Uno de los errores que mas observamos tiene que ver con una apertura excesivamente rápida, lo que puede producir dos efectos: o bien soltamos de forma apresurada sin asegurar el tiro, o bien tras la parada en el anclaje soltamos de forma rígida sin aprovechar el movimiento hacia atrás de la apertura. También podemos incluir en este elemento la tendencia a tirar de la cuerda al mismo ritmo durante toda su apertura hasta llegar al anclaje, lo que hace que en la última fase del tiro no podamos ajustar los tiempos a las tareas que tenemos que realizar, como son transferir la potencia a la espalda, estabilizar la postura, asegurarnos de que estamos en el sitio correcto, focalizar y soltar.

Básicamente el tiro se compone de siete fases:

-Adopción de la postura

-Preparación del tiro

-Apertura

-Transferencia de fuerza a la espalda

-Apuntado o aseguración del tiro (focus)

-Suelta

-Follow Through (Acompañamiento en la terminación del tiro)

Estas fases prácticamente no difieren en tiro de precisión y tiro instintivo, así que a continuación os vamos a poner una lámina resumen de las fases del ciclo que plantea el prestigioso maestro coreano Kisik Lee. En la lámina se distinguen cada una de las fases y se comparan con procesos como la respiración durante el tiro o el mayor o menor grado de compromiso en cada una de las fases. Entendemos por compromiso como la mayor concentración y atención en la actividad.

Dado que el tiro instintivo no se apoya en elementos de apuntado, entenderemos por la fase de apuntado, aquella en que se pone el foco de atención en el acierto del tiro, o en la parte central del amarillo si es un tiro a diana. Es decir cuando en el momento antes de la suelta nos aseguramos de estar en el sitio “correcto”.

Por otro lado, en la fase en la que en el tiro de precisión se hace una expansión para pasar el clicker, aquí entenderemos como expansión el efecto conjunto de empuje con la mano de arco hacia la diana a la vez que vamos tirando de la mano de suelta hacia atrás para liberar la cuerda.

En nuestro caso, alcanzaremos el Holding o máxima tensión, tras haber transferido toda la fuerza a la espalda y justo en el momento previo al “enfoque o aseguramiento” del tiro.

La fase de preparación incluye todos los elementos como posición del brazo de arco, colocación de la flecha y de la mano de arco, relajación previa, concentración, pretensión y alzado del arco antes de la apertura. Luego se produce una fase de apertura (ovalo blanco del gráfico) que precede a la trasferencia hacia la espalda (ovalo rojo del gráfico) y que se solapa con esta justo en el punto en que conseguimos la posición de anclaje.

Primeramente revisamos la postura, luego preparamos el agarre y los elementos previos al tiro hasta que subimos el arco a su posición, luego comenzamos la apertura, en principio con un movimiento rápido que vamos a relentizar antes del anclaje, en el momento en que vamos colocando la mano en el anclaje tenemos que estar trasfiriendo ya la fuerza a la espalda, luego mantenemos la fuerza en la espalda y comenzamos a asegurar el tiro a la vez que “expandimos” o lo que s igual a retener la respiración y empezar a empujar con la mano de arco hacia la diana, en el momento en que realizamos la suelta, dejando escapar la cuerda mediante la relajación de los músculos flexores del antebrazo, y ahí mantenemos la postura acompañando el vuelo de la flecha.

"El siguiente cuadro está sintetizado a partir de la técnica del ciclo KSL, desarrollado por el maestro Kisik Lee, y de algunas informaciones de la web http://www.kslinternationalarchery.com"

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La duración de todas fases en su conjunto puede durar unos 10-12 segundos, repartidos en unos cinco o seis segundos de preparación, un segundo de alzado de arco, tres segundos de tensado y apuntado y uno o dos segundos entre la suelta y la terminación del tiro. En un proceso de competición normal, deberíamos relajarnos unos ocho o diez segundos antes de comenzar el lanzamiento siguiente. Si en alguna de las fases del tiro no nos encontramos cómodos, deberemos bajar y comenzar todo el ciclo de nuevo. Entendiendo que en el momento en que no nos encontramos cómodos es porque alguna de las fases anteriores no la hemos realizado correctamente.

El procedimiento de tiro debería sentirse como en una final olímpica en que se alternan las flechas una a una con el contrincante, es decir, que una vez que hemos tirado una flecha, nos olvidamos de ésta y comenzamos a poner la atención en la siguiente flecha, intentando que sea un lanzamiento perfecto.

Alfredo Arias Pérez